Las vegetaciones
La función de las vegetaciones es la captación de sustancias nocivas (bacterias, virus, polvo…) para procesarlas y activar la respuesta inmune las defensas. En los niños las vegetaciones suelen estar aumentadas de tamaño debido a la gran actividad de su sistema inmune al estar exponiéndose por vez primera a una gran cantidad de agentes extraños. Cuando las vegetaciones están aumentadas de tamaño pueden producir los siguientes problemas:
• Nariz tapada, que obliga a respirar solo por la boca
• Mucosidad nasal
• Ronquidos y en ocasiones apneas
• Dificultades para tragar
• Problemas de oído
En muchas ocasiones la inflamación de vegetaciones (adenoiditis) suele acompañarse de inflamación en las amígdalas, pues ambas estructuras tienen la misma función.
Se deberá visitar al otorrinolaringólogo cuando se presenten estos síntomas de manera frecuente o continua. En la consulta, se realizará una exploración de oídos, nariz y garganta. Las vegetaciones se pueden visualizar a través de un espejillo o mediante un endoscopio. En ocasiones se ha de realizar una radiografía.
En muchas ocasiones las vegetaciones van reduciendo su tamaño con el crecimiento del niño. Pero cuando esto no así, el médico prescribirá tratamientos para disminuir la inflamación a este nivel. Cuando el problema no se resuelve de este modo, se puede optar por la cirugía. La adenoidectomía es la operación quirúrgica por la cuál se eliminan mediante legrado las vegetaciones. Actualmente se realiza mediante anestesia general, y el postoperatorio es relativamente sencillo.
